martes, febrero 17, 2009

Noticias desde mi flamante Nación



Estimados lectores, perdón por haber tomado tiempo en escribir, pero estaba yo muy atareado instalándome en mi nuevo país. Lamento no poder decirles el nombre de mi nación, pero sería como si alguno de ustedes pusiera su dirección en un blog público... por un tema de seguridad no se hace.

La verdad, comprar un país fue la mejor inversión que pude haber realizado. Mi familia y yo ya tenemos espacio suficiente para vivir, ya tenemos mucho, pero muuuucho espacio para guardar. Fluffy (mi tigre blanco metrosexual) y Ramiro (mi canguro boxeador ex-alcohólico) tienen un espacio de unas módicas 400 hectáreas cada uno. Según me comenta Abdul (el hindú que contraté para que se encargara de Fluffy), el afamado tigre blanco está considerando criar una familia en su nuevo espacio.

Pero yo creo que lo que más gusto me da es que a raiz de la crisis financiera mundial, mi país tiene la cuarta economía más grande del planeta y el mayor ingreso per capita del mundo. ¿Cómo es que logramos algo así? Muy sencillo: cuando llegamos al nuevo país, nos dimos cuenta que había una cantidad considerable de gente de escasos recursos, lo cual no combinaba con la decoración que queríamos mi amada esposa y yo. Por poner un ejemplo burdo, a nadie le gustaría tener un "hobo" en la sala de su nueva casa.

Es por ello que nos dimos a la tarea de remodelar no solo el país entero (demolimos y reconstruimos todas las casas del país), sino que también a su población. Por lo tanto, creamos empleos para todo el país (la población es de alrededor de cuatro millones de habitantes). Más de la mitad de los habitantes tienen algún trabajo relacionado con el Chateau Fleur (el nuevo palacio de gobierno)... ya sea abrir las puertas, servir banquetes, separar M&M's azules, tender las camas de los 987 cuartos o lavar las 365 CRV's plata de mi señora.

Además, una parte importante de la población se dedica a la limpieza del territorio nacional... a nadie le gusta que su casa (incluyendo sus patios y jardines) esté sucia. Es por ello que todos los días se barre y/o trapea toda la superficie de mi país... lo cual le da empleo a muuucha gente. Al final de cuentas, creo que el único habitante que no tiene un trabajo es mi hijo.

Pero, estimados lectores, espero no crean que no tomo en cuenta las necesidades de mi gente. Al ver que todo el país tenía algún trabajo que, directa o indirectamente, tenía que ver conmigo, decidí darles un sueldo a todos, algo que consideré que ayudaría a cualquier persona a cubrir las necesidades más básicas del ser humano. Por lo tanto, el sueldo promedio de mis habitantes es de US$250,000 al mes... lo cual me pareció no muy pretencioso, pero tampoco muy bajo. Enorme fue mi sorpresa cuando me entero que lo que yo consideraba un salario mínimo módico, ¡¡¡resultó ser el ingreso per capital más alto del planeta!!! Yo creo que seguro eso tiene que ver con el tal Madoff y la crisis mundial.

En fin, con el paso del tiempo les iré contando más vivencias acerca de esta nueva aventura de comprar un país, pero sin antes expresarles lo increíble que me parece que a partir de mediados de septiembre que me mudé a mi nuevo país (y comenzó mi año sabático del mundo de los negocios), todas las finanzas del mundo se han ido en picada, salvo la de mi país. Probablemente la incertidumbre que generó que me alejara de los mercados ocasionó una de las peores crisis de la historia... pero no se preocupen, pronto volveré.

Como siempre, les deseo lo mejor.

Oso