Amigos: Lamentablemente, tengo una declaración contundente que hacer el día de hoy... tengo que admitir que fui débil. Por más que trate de ser una persona humilde, claudiqué en el intento... ¡no pude más! Ahora caigo en cuenta que no es parte de mi naturaleza el ser una persona humilde.
Me es imposible comer solo con dos cubiertos... mi humor se deteriora cada vez que circulo por la ciudad en un automóvil producido en masa... tengo ronchas en todo el cuerpo por usar ropa que venden en centros comerciales... quiero llorar cada vez que escucho "suyo de él", "no le dice... y que le digo"... y sobretodo, no entiendo cómo funciona un menú con precios y un establecimiento que no acepte american express.
Perdón, estimados lectores, sé que los he defraudado y que muy probablemente su impresión de mí se deteriore después de esto. ¡Pero no puedo más! El repugnante olor a loción barata de la gente humilde me hace perder la razón.
De antemano, quiero pedir una disculpa a todos ustedes. Sin embargo, esto no implica que me vaya a alejar de mis actividades altruistas. Tengo programado ir de misiones con Bono y Perry Pharrell en un par de meses a Nigeria en una misión de UNESCO. Obviamente volaremos en jet privado y tendremos un ejército de 37 valets y 4 chefs que nos atiendan durante todo el viaje, pero no tomaremos fotos con niños de escasos recursos y donaremos algunos millones a la causa.
Su amigo y servidor,
Oso
jueves, noviembre 29, 2007
lunes, noviembre 26, 2007
Volviendo de vuelta otra vez
¡Oh lectores míos! La larga espera ha terminado... ya pueden poner los santos de pie otra vez... ¡Ha regresado Bloggeando con el Oso! Muchas cosas han pasado desde la última vez que les remití un mensaje electrónico por esta vía; en particular, mi hijo (Mateo) sigue creciendo y cada vez es más inteligente (hace apenas hace unos días lo encontré riéndose mientras hojeaba las páginas de la versión ilustrada de la Suma Teológica).
En particular, creo importante mencionarles, estimados amigos, que me he vuelto una persona humilde. Dejé toda mi vida de lujos y exceso. Aunque sigo siendo una persona estrepitósamente rica, he decidido que una vida humilde me daría la inspiración que necesito para seguir escribiendo. En la fotografía adjunta, se me puede notar tomando alcohol hasta perder la cordura, como lo hace la gente humilde.
Por aquellos de ustedes que están preocupados por Floofy y Ramiro, ellos siguen con todo el lujo y el confort con el que siempre han vivido.
No lo van a creer amigos, pero ahora que hago cosas de gente humilde (v.gr., viajar en aerolíneas comerciales y, en ocasiones, hasta de "bajo costo"), me doy cuenta que uno se acostumbra rápidamente a las cosas que tanto temía. Por ejemplo, ayer mientras esperaba para abordar un vuelo en el aeropuerto de Guadalajara, ¡¡¡me percaté que me he vuelto inmune al olor a Crema Pond's!!! Antes el solo ver un bote de crema humectante "con letritas en español" me causaba náuseas, mientras que ahora puedo soportar el olor por un par de minutos.
Además, me di cuenta que la gente cada vez viaja menos con baúles. Parece ser que lo "in" es viajar con unas maletas (que seguro han de ser de algún diseñador mexicano nuevo) que son como si fueran cajas (generalmente de huevo Bachoco) amarradas con asas hechas de mecate. Sinceramente no me parece el mejor diseño para una maleta, ni la mejor de las modas para viajar, pero creo que están muy en voga. Voy a tener que investigar dónde compra la gente que viaja en líneas comerciales, para comprar mi "caja de viaje" y así parecer "uno más" de los pasajeros.
En fin, estimados lectores, será en otra ocasión cuando continúe describiéndoles mis descubrimientos antropológicos ahora que llevo una vida de gente humilde. No me queda más que agradecerles por todo su tiempo, atención y cariño.
Oso
Oso
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